Lunes, 22 Enero 2018 18:31

¿Qué síntomas nos dice que debemos cambiar la correa de distribución?

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La rotura de la correa de distribución puede tener unos efectos devastadores sobre la mecánica de nuestro vehículo. ¿Qué síntomas nos dice cuando debemos cambiarla?

 

 

La correa de distribución tiene la función de sincronizar el giro de la polea del cigüeñal con el piñón del árbol de levas para que las válvulas abran y cierren en su punto exacto. Cuando esta se rompe, no hay sincronización, por lo que el pistón toca con las válvulas y estas se doblan.

Si se rompe la correa de distribución los efectos sobre el motor y la posterior reparación son tremebundos. Eso si no esta en marcha; Si estas circulando, la rotura de la correa de distribución, puede desencadenar en un accidente.

El cambio de la correa de distribución figura entre las 5 operaciones de taller más importantes que puede sufrir tu coche. En los coches que incluyen bomba de agua en el kit (que cada vez son más) al precio hay que sumar un extra. El precio final depende del modelo de coche.

La correa de distribución no es infinita. 

Los expertos recomiendan revisar el estado de la correa a los 80.000 kms y sustituirla por una nueva a los 120.000 kms. De todas formas, siempre habrá que hacer caso al fabricante ya que por ejemplo un Alfa Romeo 147 1.6 gasolina se ha de cambiar la correa cada 60.000 kilómetros mientras que el mismo modelo pero 1.9 Jtd se debe cambiar cada 120.000 kilómetros.

Por tanto, cada fabricante establece los plazos de sustitución de la correa del coche (otra cosa es que tu vehículo tenga cadena de distribución, que dura mucho más), pero hay una serie de síntomas que nos dicen que algo va mal… y que tendrás que ir al taller a cambiarla antes.

TIC-TAC TIC-TAC

Cuando la correa de distribución empieza a desgastarse, puede crear un molesto ruidito en el motor, parecido a un tic-tac. Aunque este sonido también es posible que indique una presión de aceite baja o que el propulsor no tiene la suficiente cantidad de lubricante. En cualquier caso, lleva el coche a tu mecánico.

El motor no arranca

Si la correa de distribución se ha roto, el motor no arrancará. Girarás la llave, escucharás el intento, pero… no hará nada más. Ponte en contacto con tu taller inmediatamente, ya que podría haber más componentes internos dañados.

Fallos en el propulsor

Una correa de distribución defectuosa impide que los cilindros trabajen en los tiempos que deberían, lo que causará fallos en la ignición. Si no es reemplazada pronto, puede provocar daños catastróficos al motor.

Fugas de aceite en el frontal de la mecánica

Es muy típico que el motor presente fugas de aceite a través de la correa del coche. La cubierta está asegurada mediante tuercas y tornillos, pero pueden aflojarse con el paso del tiempo. También es posible que la junta entre el propulsor y la correa pierda holgura, que haya fisuras o que no esté bien montada. En cualquier caso, provocará un sobrecalentamiento de la mecánica y el desgaste prematuro de la correa. Evidentemente, deberás ir al taller.

www.sadecocoslada.com

 

Fuentes:

 

www.toprgear.es

www.autobild.es

 

Last modified on Lunes, 22 Enero 2018 19:07

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