Domingo, 04 Febrero 2018 17:41

¿Cómo conducir en invierno?

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Ha llegado la nieve a casi toda España y eso afecta, y mucho, a la conducción. Te contamos algunos trucos para que la conducción invernal sea más segura.

 

El temporal de nieve que azota a la Península hace que estemos muy alerta de los cortes, y posibles cortes, de carreteras pero en las vías que están transitables debemos tener mucho cuidado ya que la situación es muy complicada.

La conducción es una acción que asumimos con normalidad pero ante estas inclemencias (asfalto helado, nieve, lluvia continuada, frío, agua-nieve, etc...) se convierte en un reto. Lo más importante es llegar sano y salvo al destino.

Los coches modernos llevan sistemas de ayuda a la conducción que ayudan mucho, como el sistema de tracción, sistema de frenado ABS, control de estabilidad y demás controles pero ante una carretera nevada debemos hacer algo más por nuestra cuenta.

Lo más importante es tener los neumáticos al día y si son de invierno, mucho mejor. Tener una buena tracción y potencia sirven de poco si no tenemos adherencia. 

Los neumáticos de invierno son muy aconsejables cuando se vive en zonas de montaña o nos enfrentamos a diario a condiciones meteorológicas adversas.  

Cuando el asfalto está nevado sólo te garantiza seguridad unas cadenas o unos neumáticos de invierno. La ventaja de estos últimos es que también permiten circular sobre barro o asfalto mojado, siempre que las temperaturas no superen los siete grados sobre cero, y que pueden hacerlo a velocidades normales, sin estar sujetos a la limitación de 50 kilómetros por hora como ocurre cuando llevas las cadenas.

Muy importante es llevar una velocidad constante pero, incluso aunque llevemos estos neumáticos de invierno, conviene extremar las precauciones.

Cuando se circula sobre hielo o nieve conviene mantener una velocidad moderada y constante, sin llegar a detenerse si es posible, para evitar quedarnos varados.

Al arrancar, es conveniente hacerlo en segunda siempre que sea posible, y evitar frenadas y maniobras bruscas, reducir la velocidad en curvas o zonas inclinadas y mantener una distancia de seguridad mayor a la habitual. Si aún así el vehículo patina, posiblemente sea porque la huella de los neumáticos sobre la nieve dificulte el agarre, por lo que conviene dar marcha atrás con cuidado e intentar avanzar de nuevo.

Cuando se circula sobre una vía cubierta parcialmente de nieve, es recomendable circular sobre la parte mojada, y prestar especial atención si sobre la vía hay también barro, ya que la mezcla, más peligrosa que la nieve recién caída, puede obstruir el dibujo de los neumáticos y reducir su adherencia.

En caminos, intentar ir por el centro la nieve, donde estará más dura. También hay que evitar adelantar si no es estrictamente necesario, porque tanto el comportamiento de nuestro vehículo como el del resto de coches de la calzada resulta más imprevisible.

Además, la temperatura en el interior debe rondar los 21 grados, para evitar empañar los cristales y no provocar somnolencia al volante. Y, si aún así, sucede lo peor y nos vemos inmovilizados, es importante economizar combustible, llevar provisiones y tener cargado el móvil para contactar con los servicios de emergencia.

www.sadecocoslada.com

 

 

Fuentes:

www.abc.es/motor

 

Last modified on Domingo, 04 Febrero 2018 18:37

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